Por Iván González Araya*
''
El calentamiento global ha dado mucho que hablar en el último tiempo. Se han creado foros de conversación en las universidades, programas especiales de televisión (en especial en las redes privadas), escritos, insertos, y producidos videos que nos explican las causas y efectos de esta situación.
Las pruebas científicas y los conocimientos sobre el tema, dan luces que es un problema real. Y hoy, extrañamente, estamos recién recibiendo una carga sorpresiva de información al respecto, apoyada por sectores, que se esmeran en hacernos tomar conciencia. Se esmeran en que nosotros, nos paremos a pensar concienzudamente, y de esa manera, tomar iniciativas que aporten en distintos ámbitos, uno de ellos en social. El ayudar a generar conciencia, para que juntos, salvemos el planeta de este peligro inminente.
Por otro lado, existen ideas contrapuestas a estos principios. Ideas, cuyos argumentos apuntan a que, todo lo que tiene que ver con el calentamiento global, sólo es una campaña bien estudiada de marketing. Donde los ensayos científicos y la publicidad del tipo Greenpeace, vendrían siendo sólo propaganda, cuya finalidad es insertar en nuestras mentes un “concepto”, de esa forma los sectores políticos y económicos, lograrían mantener “el poder”. Y es obvio que este planteamiento rebate completamente las pruebas fácticas, que se han ido acoplando al conocimiento público sobre los daños que causamos al Planeta. Aunque no está demás decir, que siempre habrá sectores que se aprovecharán de la situación, cualquiera que esta sea.
Todo este revuelo, nos sirve para pensar y de esa forma volver a recordar las cotidianeidades con las que nos toca vivir. Tales como la desconfianza, la duda, el egoísmo, la mentira etcétera. Al parecer, el hecho de ser HUMANOS nos obliga a estar siempre enfrentados a algún tipo de amenaza. Sin amargo, lo cierto es que seguimos haciéndonos los tontos, a pesar de todos los indicios que la madre naturaleza nos ha dado para que seamos previsores de estas mismas situaciones. Y si hilamos más fino, casi conspirando, podría afirmar que existen descubrimientos sobre el tema, que no se han divulgado por temor a generar algún conflicto o lo que es peor, el pánico colectivo.
Para terminar, todo este ir y venir de opiniones a favor y en contra del daño que le estamos provocando a nuestro planeta, nos hace ver replantearnos, de algún modo, nuestra forma de convivir con el medio. Es de esperar, que esta reformulación de vida, sea verdadera, sea honesta –independiente de que las investigaciones sean verdaderas o falsas- de esa manera seremos más solidarios con nuestro Planeta, ya que es nuestro hogar, y después de todo… la caridad comienza por casa.
Grupo en Facebook : PROTEGIENDO LA TIERRA Y A SUS SERES
* En este sitio se encuentra un debate al respecto en el cual todo el que desee puede
dejar su opinión.
Comentarios
| Nombre | |
| Comentario | |